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SOBRE LUIS
Periodista y entrenador infanto juvenil venezolano ATFA. Actualmente en Buenos Aires, Argentina, en constante desarrollo profesional. Trabajo con Gol de Vestuario AM 1240 Cadena Uno. Viajar es la mejor inversión y qué mejor que de la mano del deporte, mi gran pasión. Bienvenidos a mi forma de ver las cosas, bienvenidos a mi forma de ver el deporte, principalmente fútbol.
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Monday / July 6.

La selección Vinotinto se despidió de la Copa América Centenario

” La selección Vinotinto se despidió de la Copa América Centenario con la cabeza en alto. Contrario al certamen del 2015, en Estados Unidos se le dieron los resultados y además mostró ganas de progresar y enderezar el rumbo.”

Lo más importante es que se hizo un lavado de cara y con ello una renovación de esperanzas de cara al futuro inmediato, al menos, en las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018 en donde se es último en la tabla.

Rafael Dudamel, es clave en este cambio Vinotinto, y no precisamente por ponerle su toque a la hora de jugar, sino más bien por saber apaciguar las aguas, calmarlas y poner los cables sueltos en su lugar. Por juego, este equipo busca hacer lo que se intentó en el ciclo anterior con Noel Sanvicente, en donde se quiso aprovechar la rápida transición para llegar rápidamente al arco contrario, sobre todo por las bandas. Los resultados no acompañaron la idea y hubo un punto en donde el vestuario se fracturó, quizá por la mala praxis a la hora de dirigirse al vestuario, de parte de “Chita” Sanvicente. Ante Colombia, en el primer partido de la fase de grupos de Chile 2015, se vio plasmada esa idea de la mejor forma, pregonando la dinámica, mucha colaboración en defensa y en cuanto a orden, parecía una reloj suizo funcionando. Tras esa victoria 1-0 contra Colombia, la suerte no se hizo presente y tocó quedar afuera del certamen tras caer 1-0 vs Perú y 2-1 ante Brasil. Luego vino una derrota fulminante, en la primera fecha de eliminatorias, para el ciclo de Sanvicente y fue 1-0 de local vs Paraguay, tras un error grosero de Vizcarrondo y Baroja, en la agonía del encuentro.

A partir de acá las diferencias del plantel con el cuerpo técnico, se empezaron a hacer evidentes, sumando a esto los grandes problemas existentes en el seno dirigencial de la Federación Venezolana de Fútbol, en donde Rafael Esquivel ya era investigado y, Laureano González, presidente sucesor, era más que cuestionado por su poca capacidad de gestión.Las derrotas continuaron y el desgaste se hizo aún mayor, hasta que no hubo tiempo para más y “Chita” puso la renuncia. A los días asumiría Rafael Dudamel, que hizo escuela con Richard Paéz al mando de la selección mayor, allá por el 2001. Dudamel puso como principal objetivo devolverle la unión al equipo, el compromiso, la armonía dentro del vestuario y, a partir de esto, empezar a trabajar en una idea de juego. El nuevo técnico de Venezuela no se alejó mucho de lo que buscaba su antecesor, claro que ahora le imprimió una cuota de orden en la zaga defensiva, se apoyó en lo psicológico sobre cada jugador para que se creyeran la opción de jugarle de tú a tú a cualquiera. Además, se apostó por el gran material de jóvenes existente, dándole salida definitiva a ciertos caudillos.

Con pocos meses para preparar la Copa América Centenario, habían dudas instaladas con respecto al protagonismo del equipo en la competencia continental, y más tras no ganar los encuentros previos al torneo: 0-0 vs Panamá, derrota 2-1 vs Costa Rica y 1-1 ante Guatemala.

El destino puso en el Grupo C a Jamaica, México y Uruguay como rivales, un grupo un tanto complicado. Aún así Venezuela sorprendería, llevándose el triunfo 1-0 contra Jamaica, en un encuentro que también se pudo perder si los jamaiquinos no hubiesen sido tan errantes de cara al arco contrario. Luego vino Uruguay, quizá el partido más convincente en toda la Copa, con actuaciones estelares del Lobo Guerra, Dani Hernández en el arco y, Peñaranda haciendo de las suyas por la banda. Turno de México, el rival más complicado, ante el que Venezuela sacó el amor propio a relucir. Fue 1-1 y nada que hacer ante una “Tri” volcada sobre el arco venezolano. Siete puntos de nueve y se avanzó a la siguiente ronda.

Clasificación histórica a los Cuartos de Final, tercera vez que se conseguía tras haberlo hecho en Venezuela 2007, semis en Argentina 2011 y ahora, en Estados Unidos, que nos emparejó con el sub campeón de sudamérica y mundial, la selección de Argentina. Ante la misma se perdió 4-1, con sabor de que se pudo haber hecho más sino fuese por errores propios, que nacen a partir de cierta desconcentración e irresponsabilidad para con los compañeros.

Para nada la eliminación en los Cuartos de Final puede llegar a considerarse como un fracaso. Contrario a esto, hay muchos puntos positivos que rescatar de la Vinotinto. Primero que nada, se recuperó la armonía en el grupo y esto trajo consigo la primera victoria oficial desde aquel 1-0 ante Colombia en la Copa América pasada. Por si fuera poco, se consiguieron dos victorias oficiales seguidas, algo que no sucedía desde el 2003, en las eliminatorias rumbo a Alemania 2006. En cuanto a juego, la evolución fue notoria, sobre todo en zona ofensiva, en donde Josef Martínez, Salomón Rondón, Alejandro Guerra y Adalberto Peñaranda, lograron conectarse de gran manera, tejiendo jugadas de buen toque de primera, juntándose y desequilibrando la defensa rival. Ahora, claro, no vale con crear las situaciones, sino que también hay que definirlas y acá, Venezuela, muestra un déficit superlativo: en los últimos 22 encuentros oficiales, solo en cuatro de ellos pudo anotar más de un gol; 2-2 vs Perú en eliminatorias 2016, derrota 4-2 vs Bolivia también por eliminatorias, victoria 3-2 vs Perú y victoria ante Paraguay 2-0 en Asunción , éstas dos últimas rumbo a Brasil 2014. Dicho esto, Dudamel tendrá que poner manos a la obra en cuanto a definición, si es que quiere verle frutos a su proceso. En otros sectores, Tomás Rincón impuso su liderazgo en el medio campo, siempre ayudado por un ordenado Arquímides Figuera, que entiende muy bien su rol de hacer los relevos. En materia defensiva también resaltó el gran aporte del Lobo Guerra, buscando retroceder detrás de la línea de la pelota para ayudar. Wilker Ángel juto a Rolf Feltscher, fueron de lo más destacado en la parte de atrás. Ángel anticipándose casi siempre y gozando de un gran juego aéreo a la hora de contrarrestar los ataques rivales, mientras que Rolf, gozó de una segunda oportunidad en el seleccionado y no defraudó, invitándolo a ser una pieza fija por el costado izquierdo. No siendo muy técnico, hizo de su fuerza un punto a favor, agregando el anticipo, y el saber esperar al atacante para no quedar mal parado ante un posible drible. En cuanto al conjunto, Dudamel recuperó la solvencia y unión, ambas reflejadas en el terreno de juego con un equipo compacto, solidario y sin darse por vencido a pesar de las adversidades.

No hay que conformarse, se debe  empezar a trabajar pensando a futuro de cara a los próximos partidos de eliminatoria, a disputarse en septiembre ante Colombia y Argentina, de visitante y de local, respectivamente. Que aunque se esté de último en la tabla de posiciones con tan solo un punto, el fútbol, como la vida, puede dar muchas vueltas.

Es la mejor generación de futbolistas que ha gozado el Fútbol Venezolano y eso no hay que desperdiciarlo. Ya han quedado atrás los Juan Arango, los Giancarlo Maldonado, Maestrico González, “Zurdo” Rojas, Gabriel Cichero, Renny Vega y demás, para darle paso a una gran camada que no puede pasar desapercibida y, a partir del trabajo, y de proyectos, transformar esa calidad en resultados que nos acerquen al fútbol élite del continente.

Es muy fácil criticar a los jugadores, pero ¿son ellos los culpables de senda crisis? Más bien gracias a ellos hoy por hoy Venezuela es lo que es, porque a nivel institucional o dirigencial estamos retrasados al menos 20 años con respecto a la mayoría de selecciones Conmebol. Falta de apoyo a las divisiones inferiores, falta de preparación a los jóvenes técnicos, falta de estructura, falta de organización, falta de seriedad por parte de quienes regulan el Fútbol Venezolano, lo cual repercute en que no existan proyectos que se sostengan en el tiempo, haciendo más difícil llegar a un Mundial o a codearse con los mejores del mundo.

El Fútbol Venezolano ha dado de qué hablar en los últimos años, siempre en categorías juveniles o femeninas, demostrando que el nivel está, pero que por distintos motivos se terminan perdiendo conforme pasa el tiempo. Esos logros, sin duda son solo gracias a los protagonistas dentro del terreno de juego, que dejan todo, sobreponiéndose, en su mayoría, a las distintas adversidades tanto externas como internas, que le pone la misma Federación Venezolana de Fútbol a la hora de patrocinar y apoyar.

El periodismo deportivo venezolano está en falta, prácticamente haciendo oídos sordos a sendos problemas en la Federación y no dando la cobertura que el deporte rey merece en el país. Es solo un llamado de atención para que aquellos que deben informar, se encarguen de hacerlo y no solo de estar en las buenas y criticar en las malas, a grupos de jugadores y de cuerpos técnicos que buscan dejar el nombre de un país en alto.

 

Puedes escuchar o leer la nota de Richard Paéz que habló conmigo hace unos días para Gol de Vestuario, Buenos Aires, Argentina.